
El último lunes, Kenji Fujimori acudió a la Fiscalía de Lavado de Activos para declarar por la investigación que se le sigue a su hermana Keiko por presuntos aportes de Odebrecht a su campaña electoral en 2011. No obstante, sus respuestas, que favorecieron a la ex candidata presidencial, han generado que se le acuse de negociar su silencio para evitar que sea desaforado del Congreso.
En las declaraciones que dio al Ministerio Público, el menor de los hijos de Alberto Fujimori insistió en que mete “las manos al fuego” por su hermana y señaló que desconocía el procedimiento de recaudación de los aportes.
Kenji acudió a la Fiscalía luego de que se ofreciera a ser testigo “en los casos necesarios” y que iba a demostrar “quiénes son los corruptos” en Fuerza Popular. Sin embargo, sus respuestas ante el fiscal José Pérez fueron todo lo contrario a inculpatorias.
Al respecto, Gino Costa explicó que han podido ocurrir dos cosas: “Kenji estaba fanfarroneando y no tenía información, o se ha puesto de acuerdo para que no lo desafueren”.
Una posición similar a la del segundo punto la tiene Yonhy Lescano (AP), quien afirmó que hay un “blindaje” que tiene como finalidad que “ella se salve de la investigación que se le sigue, y él del desafuero en el Congreso”.
“Quizá han aparentado una pelea política. Si él no ha dado ningún dato (al fiscal), es porque nos están tomando el pelo a todo el país”, resaltó.
Marco Arana, del Frente Amplio, es otro de los parlamentarios que se sumó a quienes dudan de lo señalado por el menor de los Fujimori, e indicó que “está ocultando información importante”.
“Está negociando su supervivencia en el Congreso, pero perjudica su situación porque todo indica que oculta pruebas”, resaltó.
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